«Columna de luz»
ante la imagen de la Victoriosa
en la Iglesia de Adoración
Sobre su origen
En 1957, la Dirección General de las Hermanas de María de Schoenstatt hizo la promesa de erigir, en unión con la Iglesia de Adoración, una columna de acción de gracias y de victoria en honor de la Santísima Virgen, como agradecimiento por la protección recibida y como signo de una confianza inquebrantable. El contexto era, por una parte, la época de la Guerra Fría y, por otra, la difícil situación que atravesaban Schoenstatt y las Hermanas de María debido al exilio del Fundador (1951-1965).
A lo largo de los siglos se han levantado columnas semejantes en numerosas ciudades y, en décadas más recientes, también en centros de Schoenstatt, generalmente coronadas por una imagen de la Virgen María. La reflexión sobre la manera de cumplir la promesa hecha en 1957 se prolongó durante varios años.
El resultado fue el siguiente:
La columna prometida tomó la forma de una
Columna de luz
ante la imagen de la Madre, Reina y Victoriosa Tres Veces Admirable
en la Iglesia de Adoración.
Más allá de su significado histórico, es también un
Monumento y acción de gracias
por los cien años de historia bendecida por Dios de las Hermanas de María de Schoenstatt: 1926–2026.
Diseño y realización
María Jesús Fernández Ortiz, 2026
El simbolismo de la Columna de luz
Material y concepto fundamental
El candelero y su base están fundidos en una aleación de bronce claro; la lámpara está realizada en alabastro blanco translúcido.
La fuerza expresiva de todo el conjunto no reside tanto en símbolos aislados cuanto en su unidad: es un testimonio de nuestra experiencia y de nuestra esperanza.
María es la luz de nuestra esperanza.
La base
En su forma fundamental consiste en un cuadrado dentro del cual se inserta un círculo. Estas figuras simbolizan respectivamente lo terrenal (los cuatro puntos cardinales) y lo divino (la eternidad sin principio ni fin), la naturaleza y la gracia.
Lo divino entra en lo terreno: el Hijo de Dios se hace hombre, y nosotros somos incorporados a su filiación divina.
En la cavidad circular están incrustadas
cuatro clases diferentes de pequeñas piedras procedentes de lugares
que representan las fuerzas fundamentales de las que vive Schoenstatt:
- Mármol, procedente de la misma cantera de la que se extrajo el pavimento de piedra (Lithostrotos) del lugar donde Pilato pronunció la sentencia en Jerusalén (Jn 19,13): allí donde Cristo inició su camino de la pasión, mediante el cual selló la alianza nueva y eterna con su sangre.
- Basalto, procedente de los cimientos del Santuario Original.
- Toba volcánica, procedente de la Capilla del Fundador.
- Pizarra, tomada del suelo de la Iglesia de Adoración.
Dos anillos entrelazados simbolizan la Alianza de Dios en la historia de la salvación y su concreción en nuestra Alianza de Amor con la MTA de Schoenstatt.
Inscripción: FIAT MARIA
Fiat (latín: hágase). Es la palabra del comienzo.
«Está relacionada con la creación del mundo y con la historia de la salvación. Al comienzo de la creación Dios dijo: «¡Hágase la luz!», y hubo luz. Al comienzo de la historia de la salvación dijo: «¡Hágase María!», y hubo María.»
(J. Kentenich)
Fiat es también la respuesta de María al mensaje del ángel en la hora de la Anunciación. Su sí hace posible el gran comienzo nuevo en la historia de la humanidad y se convierte así, para cada persona, en luz de esperanza.
Fiat Maria es vocación y misión:
«El sentido de nuestro ser mariano o de nuestro ser Schoenstatt es, sencillamente, llegar a ser María. Ese es el gran proceso del llegar a ser, el llegar a ser María en nuestra vida.»
(J. Kentenich)
El fuste de la columna
Lirios, rosas y violetas adornan la parte inferior de la columna como símbolo del paraíso restaurado en María, la Inmaculada.

Recuerdan el ideal que el Fundador de la comunidad y del Movimiento de Schoenstatt nos legó: ser un jardín de Dios, un jardín de María; un espacio donde crezcan y se desarrollen personas libres que, como María, lleven a Cristo al mundo con la fuerza del Espíritu Santo y lo renueven según el espíritu del Evangelio.
Escaleras
En el interior del fuste ascienden dinámicamente «escaleras al cielo» (cf. Gn 28,11-19), signo del camino por el que Dios conduce a cada persona y a cada comunidad a través de una historia dramática, evocada mediante diversas hendiduras.
Este camino ascendente está marcado en parte por fragmentos de esmalte azul como expresión de una dinámica mariana. Como María, permanecemos firmes en la fe en la Providencia:
«Porque para Dios nada es imposible.» (Lc 1,37)
Corona de estrellas
En la parte superior de la Columna de luz está representada la corona de estrellas de la Santísima Virgen.
Ella es el gran signo aparecido en el cielo (Ap 12,1), la Mujer que trae a los hombres a Cristo, vencedor de la muerte y del demonio.
Vidrio de luz
Realizado en alabastro translúcido finamente pulido.
La luz que atraviesa la piedra fue tomada del Santuario Original, llevada a la tumba del Fundador y desde allí encendida en la Columna de luz.
Debe arder continuamente y es signo de la luz y del fuego del Espíritu Santo, así como del carisma que Él regaló al Padre Kentenich.
Don y misión del Movimiento de Schoenstatt hoy y mañana:
Como María,
ser luz de esperanza
para muchos.

