24.05.2020

¡Prepárate para peregrinar y volar!

de Hermana M. Paula Blum, Ecuador

Una pequeña charla preliminar:

Hermana M.Paula prepárate porque este sábado te viene a buscar al Santuario el helicóptero para que vayas con la Mater a bendecir Guayaquil”.
“ Que chistosa que eres Hna. Ma. Dolores”, respondí riéndome.
“Es en serio, entonces prepárate.”

Así me enteré del inmenso regalo. Yo viajarían en un helicóptero junto al Padre Eduardo, Gabriel y el piloto, para que nuestra querida MTA bendijera desde el cielo la ciudad y a cada uno de sus hijos.  Esta sería ‘la ruta de la salud’ pasando especialmente por los hospitales con mayor cantidad de contagiados.

¿Cómo fue posible que la imagen dela MTA sobrevolara nuestra ciudad?

Todos los años, el sábado anterior a celebrar al día de la Madre, alrededor de trece mil guayaquileños y ciudadanos de otras provincias llegan peregrinando a nuestro Santuario de Guayaquil. Este año, por la situación de pandemia, era imposible, por lo tanto se canceló. ¿Y si por lo menos hacemos una Misa online?

Esta idea entusiasmó a todos los organizadores. Mons. Cabrera, arzobispo de Guayaquil estuvo dispuesto a realizar la peregrinación virtual que tendría por lema “María Reina de la Salud y Madre de la Paz.”

Se quería transmitir online lo que se realiza en las peregrinaciones de mayo en un año normal. Con el mismo horario e iguales actividades. A las 6 AM se rezó el rosario;  participaron representantes de varias parroquias y se transmitían  imágenes con las distintas advocaciones de María, de los santos. Hubo testimonios de peregrinos contando quién es María para ellos. A las  7:00 la Santa Misa celebrada desde la capilla del Arzobispo. Ahora las personas no podían visitar personalmente el Santuario, entonces las Hermanas estaban en el Santuario e invitaban a un saludo virtual a la MTA y así pudieron entrar espiritualmente en el día de la Madre.  Eso no fue todo.

La  Mater devolvió la visita a sus hijos.

Llegó entonces el de acompañarla Salí del santuario con una imagen de la MTA  en las manos y me subí al helicóptero. Fue muy emocionante. Desde una gran altura contemplamos la hermosura de Guayaquil: sus ríos, esteros, poblaciones, malecón, la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, nuestros estadios, los barcos en el puerto, tantas calles y lugares que quiero y a los cuales estoy vinculada pues están cargados de vivencias.

Todo esto seguía transmitiéndose en vivo mientras íbamos rezando. No sé cuántas Ave Marías recé estando allá arriba pidiéndole que nos bendiga y proteja. Me tocó dar un pequeño testimonio de qué significa para mí que María sea Reina; también quise transmitir lo que varias jóvenes me respondieron a esta pregunta.

Luego de 50 minutos aproximados de vuelo, aterrizamos en el terreno del Santuario llenos de alegría y júbilo por

haber sido instrumentos de bendición.

Recibí infinitos mensajes de felicitación y de gratitud. En verdad,  yo sólo “cumplí con mi deber”, toda la gloria y el honor es para ELLA. Así también lo confirmaron los jefes de la peregrinación Roberto y Sarita Urquizo, “Este trabajo no fue nuestro sino de María porque ella se coronó en esta peregrinación. Ella abrió todas las puertas, más allá de los que hubiésemos imaginado y hubiésemos sido capaces nosotros”

La peregrinación fue transmitida a más de 24.000 personas por medio de las redes del movimiento y arquidiócesis sin contar las transmisiones televisivas y radiales. María Reina de la Salud y Madre de la Paz logró que se cumpliera una vez más el deseo y profecía de Nuestro Padre y Fundador

“quisiera convertir este lugar en un lugar de peregrinación, en un lugar de gracia,
para nuestra casa y toda la Provincia… y quizás más allá.”