08.02.2020

El “Bruder Jakob” va adelante

de Hna. M. Theresiana Berger und Schw. Antje-Maria Wunderwald

Siempre en su puesto!

02.02.2020   Tanto para nosotras, Hermanas de María, como para los participantes habituales en las cere­mo­nias religiosas en nuestra Iglesia de la Adoración, no es imaginable sin él:

Bruder Jakob Boos

miembro de la Federación de Hombres y domiciliado con los Padres de Schoenstatt en el Monte Sión. Se trate de las misas y horas santas dominicales, de la procesión de Corpus Christi o de la celebración de vesticiones: el Bruder Jakob está siempre allí, y esto desde hace 50 años!

El primer domingo de febrero, en el que conmemoramos en este año la solemnidad de la Presentación del Señor, celebramos el “jubileo de oro” de este servicio que presta el Bruder Jakob. Se sobreentiende que nuestra Familia de Hermanas tiene la gran intención de agradecer y celebrar al festejado.

Desde hace 50 años siempre en su puesto!

Ya durante la santa misa a la mañana, el Padre Biberger, como Director General de las Her­ma­nas de María de Schoenstatt y rector de la Iglesia de la Adoración, agradece al Bruder Jakob por su servicio fiel y reza por sus intenciones en la santa misa. Como en la mayoría de los días festivos, el Bruder Jakob realiza también hoy su servicio en el altar junto con el señor Schilling – desde hace muchos años ambos son un equipo bien coordinado.

Un don de la gracia divina y de la fidelidad humana

La celebración jubilar como tal se realiza a la tarde. Comienza con las vísperas en la Iglesia de la Adoración. Después de la lectura del pasaje de la Sagrada Escritura, el Padre Biberger le dedica un saludo agradecido y condimentado con humor al festejado. Él recuerda que la Hermana M. Anneluzia Heuberger – la sacristana de aquel entonces, que hoy se cuenta entre los invita­dos a la celebración – le pidió al Bruder Jakob hace 50 años que asumiera el servicio de mo­na­guillo en la Iglesia de la Adoración. El Bruder Jakob dijo que sí! Ninguno de los dos intuía que el Bruder Jakob realizaría este servicio durante 50 años – y esperamos que todavía muchos más. El Padre Biberger dice que este es un don especial de la gracia divina pero también de la fidelidad humana.

Que las Hermanas conocemos los tres únicos motivos por los cuales el Bruder Jakob de vez en cuando no realiza su servicio, se nota en la sonrisa y afirmación con la cabeza cuando el Padre Biberger los menciona:
1. El Bruder Jakob está de vacaiones en su amada Suiza.
2. Participa de la jornada anual de la Federación de hombres.
3. Está impedido por enfermedad.

El polo de tranquilidad

En todos estos años, el Bruder Jakob ha conservado una profunda alegría interior y una mirada atenta por la liturgia. Dado que los celebrantes muchas veces cambian, el Padre Biberger considera una ventaja incalculable que el Bruder Jakob sepa cómo están previstas las cosas. Él es el polo de tranquilidad que irradia seguridad. Cuando hay muchos concelebrantes y preguntan por dónde va la procesión al altar, alcanza con una única palabra que tranquiliza a todos los concelebrantes: “El Bruder Jakob va adelante”.

El Padre Biberger le agradece al Bruder Jakob personalmente y en nombre de la Familia de las Hermanas por su servicio incansable, su fidelidad inconmovible, por la disponibilidad sobreentendida, la corresponsabilidad solícita y el empeño comprometido de los 50 años y le desea: “Dios le pague con abundantes bendiciones y una salud estable. Nos alegramos si celebra con nosotros todavía durante mucho tiempo la liturgia y colaboran a configurarla dignamente.”

Café festivo en la Casa Madre

Durante el café festivo en un círculo pequeño continúa la celebración en una atmósfera alegre y familiar. El Bruder Jakob relata espontáneamente sobre su historia de vocación y de vida, que lo llevó en 1969 desde Suiza hasta Schoenstatt. No solo mediante su servicio en la Iglesia de la Adoración, sino también mediante las muchas fotos que él tomó de Schoenstatt, sobre todo del santuario original, se hizo conocido entre los schoenstatteanos de todo el mundo.

Entre tanto, un grupo de Hermanas de María nos alegran con dos piezas musicales para piano, guitarra y flauta. Como señal exterior de gratitud, el Padre Biberger le entrega al Bruder Jakob un documento como también una “condecoración” con la Iglesia de la Adoración. Además recibe un canasto con especialidades suizas, ¡como debe ser!