22.01.2020

Villa Maria Educare

de Hna. Ann-Marie Nicholas

“La clave de la educación es el amor y el respeto.” J.K.

Las Hermanas de Sudáfrica están comprometidas con esta misión del Padre Kentenich desde hace más de 50 años. El 6 de diciembre de 2019, la “Villa María Educare” celebró su 50 aniversario con gran alegría! Muchos años antes de la construcción del actual terreno de Educare, las Hermanas de María ya habían educado a niños en Ciudad del Cabo. Los “Doctors Rooms On Kloof” ocupan ahora el espacio que antes era una escuela primaria con dos aulas de preescolar.

Muchos padres esperan poder confiar sus hijos pequeños a la atención pedagógica de las hermanas. Por lo tanto, las Hermanas necesitaban un espacio más grande y mejor equipado para los niños de preescolar.

Confiando en que con la ayuda de Dios encontrarían los medios necesarios para hacerlo, las Hermanas dieron el valiente paso de construir el Jardín de Infantes Villa María, como se llamaba entonces.  En un folleto que explica el enfoque de la nueva escuela, escribieron: “Un buen jardín de infantes hace más que cuidar a los niños: proporciona un entorno enriquecedor que se adapta a las necesidades intelectuales, sociales, emocionales y físicas de los niños más pequeños.”

En la piedra fundamental de Educare leemos las palabras

“La clave de la educación es el amor y el respeto”

– una cita del Padre Kentenich, el fundador de Schoenstatt. Estas palabras han guiado el cuidado de los niños durante los últimos cincuenta años y han dado forma a la vida de muchos. Las Hermanas a veces son abordadas por “extraños” que fueron sus alumnos. Recuerdan con alegría sus días en Villa María. Algunos vienen con sus hijos para ver si Villa María todavía existe. Comparten sus recuerdos de infancia con gran entusiasmo. Recientemente, un parroquiano dijo que ellos saben que sus hijos están bien cuidados y por lo tanto pueden ir a trabajar con la conciencia tranquila. Recientemente, esta persona recibió un correo electrónico de una señora que vive en Italia, quien le preguntó si podía ponerse en contacto con la Hermana que, en aquel entonces, la cuidaba y de la que tiene tan buenos recuerdos.

Hoy en día las hermanas ya no enseñan en la escuela ellas mismas, pero hay un equipo comprometido de profesores que dirigen y supervisan la escuela. Su misión es apoyar el desarrollo temprano y decisivo de cada niño a su cargo. Hoy en día, Villa María puede albergar a casi setenta niños de entre uno y cinco años. A pesar del gran número, los profesores conocen a cada niño no sólo por su nombre, sino también por su personalidad única. Cada grupo de edad tiene su propia clase con su propio profesor y asistente.

Los padres de un niño le dijeron a una Hermana en la celebración navideña anual, cuánto le agrada a su hijo venir a Villa María. Las palabras del Padre Kentenich “La clave de la educación es el amor y el respeto” se siguen poniendo en práctica hasta hoy.

Durante la representación navideña de este año, la escuela celebró su jubileo de oro. Mediante los cantos y las personas en la representación navideña, los niños aprenden el motivo por el cual celebramos Navidad. Una vez pasó una hermana delante de un aula, y al hacerlo oyó a un niño preguntar: “¿Quién es ella?” Otro niño respondió: “¡Es la mujer de José!”

La Hna. M. Joanne Petersen, la Superiora Provincial de las Hermanas de María de Schoenstatt, aprovechó la oportunidad del encuentro navideño para agradecer a Dios por todos los que se han ocupado de los niños en el pasado y por el equipo actual en Villa Maria. El futuro se vuelve brillante cuando los niños están en manos tan bondadosas. Después los padres, sus hijos y amigos, las Hermanas y el personal de Educare disfrutaron de la deliciosa torta de aniversario. En todas partes se veían las caras sonrientes de los niños, que estaban tan, tan orgullosos de sus logros!