13.01.2020

María atrae hacia sí los corazones juveniles

de Hna. M. Rebecca Sampang

Festival juvenil católico de Australia (ACYF) 2019

en Perth, Australia occidental

El “Festival juvenil católico de Australia” (ACYF), se lleva a cabo cada dos años en alguna ciudad de Australia. Es una oportunidad para que se encuentren miles de jóvenes católicos en la edad de 15 hasta 25 años, para encontrarse con Jesús y celebrar su fe. En este año se eligió la ciudad de Perth, en Australia occidental, como anfitriona del ACYF 2019. El encuentro tenía como lema:

“Escuchemos lo que nos dice el Espíritu”

Nos hemos preparado para recibir a 5.500 jóvenes de todo el país desde el domingo 8 de diciembre hasta el martes 10 de diciembre. La Expo ACYF cuenta con más de 80 stands donde participan instituciones católicas, organizaciones, comunidades religiosas, movimientos eclesiales y todo tipo de grupos católicos de toda Australia. Se ofrece una serie de actividades interactivas y experienciales que invitan a los jóvenes a explorar la diversidad de la misión de la Iglesia en Australia. Nuestra Familia de Schoenstatt de Australia occidental quiso involucrarse en uno de estos stands para compartir nuestro amor por Schoenstatt, el Santuario, la Madre tres veces Admirable y nuestro Fundador con la juventud de Australia.

… desde aquí atraeré los corazones juveniles

Como parte de nuestra preparación hemos invitado especialmente a nuestra Madre y Reina a nuestro stand a través del santuario peregrino y de nuestros santuarios corazones, a que atraiga desde aquí los corazones juveniles. Exactamente eso es lo que hizo!

Guilherme Dias, un joven matrimonio de Schoenstatt, comentó: “Fue una gran alegría ser parte del ACYF que representa al Movimiento! El primer día tuvimos cientos de visitantes, muchos de ellos interesados en la confección de un Rosario pulsera. Una vez que habían confeccionado sus Rosarios, teníamos la posibilidad de contarles más sobre Schoenstatt. Estamos muy contentos de haber formado parte de esta acción.”

Manoela Costa Pereira, joven adulta de Schoenstatt, sintió que fue una experiencia enriquecedora para ella contar un poco de nuestro mundo de Schoenstatt grande y hermoso. “Vi que muchos jóvenes estaban fascinados con nuestra espiritualidad tan rica. Al mismo tiempo significó un desafío hablar en inglés sobre Schoenstatt, puesto que hace recién cuatro meses que llegué desde Brasil. Sin embargo estoy segura de que el Espíritu Santo y nuestra MTA me utilizaron como su instrumento.”

Después de la confección de su Rosario pulsera, se invitaba a los jóvenes a llevarse una tarjeta con una oración, una novena o un folleto sobre Schoenstatt, y si querían podían escribir una intención, un pedido de oración a María Santísima. Estas intenciones las llevaremos al Santuario en el Monte Richon, al trono de gracias de la Madre de Dios. Era conmovedor ver cómo se llenaba cada día el recipiente para colocar las intenciones. A veces el stand estaba tan lleno de jóvenes que uno utilizaba la espalda del otro para escribir sus intenciones!

Una galleta con forma de santuario – palabras personales del Fundador

Antes de que partieran se le ofrecía a los jóvenes una galleta con forma de santuario. Lina Woodbrook, perteneciente a la Obra Familiar de Schoenstatt, y su familia habían hecho más de 400 galletas de este tipo para el evento. En cada galleta había una esquela con una frase distinta de nuestro Fundador: un “teléfono del Padre” muy original!

Algunos de los jóvenes, al leer “su” frase, estaban visiblemente conmovidos, puesto que esta era una respuesta a una oración, a una pregunta o a una lucha que se estaba librando en sus corazones. Lina vio con alegría cómo desaparecieron las últimas galletas hasta el mediodía del último día. Dijo: “ wie die letzten Kekse bis zum Mittag des letzten Tages verschwanden. Sie sagte: “Ha sido muy gratificante ver la fe de estos jóvenes, escucharles decir con convicción: Amo a Dios!”

Porque amo a nuestra Madre, María

Mediante la presencia de las Hermanas y de los miembros de nuestro Movimiento, pudimos presentar Schoenstatt como una Familia múltiple. Algunos de los jóvenes comentaron que nuestro stand era diferente porque no había solamente Hermanas sino otra gente como ellos, que aman Schoenstatt. Las conversaciones espirituales que mantuvimos con quienes nos visitaron, fueron verdaderamente momentos de gracia, pequeñas oportunidades para compartir los tesoros de nuestra fe en la divina Providencia; nuestra misión de ser María para hoy; las fuerza de la Alianza de Amor y la experiencia del Santuario como lugar de gracias. Un joven dijo: “Yo visito con mi familia cada tanto vuestro Santuario y amo ese lugar!”

Obispos, sacerdotes y seminaristas que conocen nuestro Santuario en Sydney pasaron a visitarnos, como también una serie de religiosas que vieron nuestra imagen de la MTA y sintieron que tenían que pasar por aquí “porque amo a nuestra Madre, María!”

Siobhan Page, un joven matrimonio de Schoenstatt, también experimentó como maravillosas las experiencias en el stand. “Fue maravilloso ver cómo se interesaron los jóvenes por todo lo que les queríamos ofrecer. Especialmente me conmovieron los aborígenes del norte. Se sintieron especialmente atraídos por la imagen de nuestra Madre tres veces Admirable y quisieron llevarla a sus casas. Todo el evento, evidentemente estuvo bajo el manto de nuestra Madre y fue guiado por el Espíritu Santo. Fue un regalo especial participar de este encuentro.”

También Angela Tuhakaraina, una joven madre de Schoenstatt que participó de la Expo, dijo: “Fue una vivencia maravillosa y admiro la cantidad de jóvenes que participaron de este eveno, sobre todo la cantidad de jóvenes que visitaron nuestro stand de Schoenstatt. Los jóvenes vinieron en pequeños grupos, uno tras otro. La Madre tres veces Admirable estaba obrando, claramente, y atrajo los corazones jóvenes. Había una atmósfera admirable. Estoy muy agradecida por haber sido parte de esta gran experiencia.”

No podemos quedarnos con Schoenstatt solo para nosotros

Este es el evento para juventud católica más grande que ha tenido lugar en Australia occidental. Antoinette Donegan, una joven madre de Schoenstatt, lo resume así: “Creo que esta fue una oportunidad única para compartir Schoenstatt. Algo como Schoenstatt, que es tan admirable, no podemos retenerlo solo para nosotros.”

El próximo festival tendrá lugar en diciembre de 2021, pero los obispos están planeando hacer el evento en diversas regiones de Australia al mismo tiempo.