23.12.2019

La oración transforma siempre la realidad

de Hna. M. Nilza P. da Silva

 90 años diariamente 24 horas de adoración

“La oración transforma siempre la realidad”, dice el Papa Francisco. Estas palabras confirman el pensar y el actuar del Padre Kentenich. Desde el momento de la fundación de la Obra de Schoenstatt, él promovió una corriente eucarística potente, unida al apostolado universal. “La oración renueva el mundo”, dijo cierta vez.

“En Cristo vamos hacia el Padre y somos hijos del Padre”, esto describe la actitud fundamental de las Hermanas de María. Ya desde la fundación del Instituto se cultivó mucho la adoración, y desde el 13 de enero de 1927 se realizaron diariamente 12 horas de adoración en el Santuario original! Pero todavía no alcanzaba.

Les regalo al NIÑO

En la Nochebuena de 1929, es decir, hace 90 años, a pedido de las Hermanas, el Padre y Fundador abrió las puertas del tabernáculo en el Santuario original, diciendo: “Les regalo al NiÑO!” Desde entonces, las Hermanas realizan diariamente 24 horas de adoración ante el Santísimo. Así, día y noche, a cada segundo en alguna parte del mundo, una Hermana de María reza ante el tabernáculo abierto para alabar a Dios, para agradecerle, para pedirle sus gracias y para ofrecer reparación, y esto en representación de la Familia de Schoenstatt, de la Iglesia y de toda la humanidad. Sólo el cielo sabe cuán grande es el mar de la gracia que fluye mediante esta adoración a la humanidad.

Un grupo de Hermanas de María tiene la tarea de dedicarse principalmente a la adoración. Miles de personas participan de esta corriente y se constituyen como miembros del círculo de adoración y oración.

Nuestro tiempo necesita la oración

Nuestro tiempo inquieto, con sus cambios rasantes, requiere la fuerza de Dios. Debemos pedir que podamos escuchar la voz de Dios justamente en este tiempo. La fuerza de la oración nos abre para la acción del Espíritu Santo, para descubrir el amor de Dios en nuestra vida diaria y responder a este amor con nuestro actuar concreto. De este modo colaboramos a edificar un mundo nuevo.

Se pueden enviar intenciones para rezar por ellas a: