29.11.2019

¡María obra!

de Hna. M. Ivone Zenovello, Italia

La Hna. M. Ivone, de Brasil, vive en Rom y trabaja para la “Campaña de la Madre Peregrina”. En sus viajes por toda Italia ve cómo las personas experimentan la cercanía y ayuda de María a través de los santuarios peregrinos.

María obra: en las familias

Una joven familia de Sicilia me contó cómo la Madre Peregrina los visitó exactamente en el momento oportuno:

Después de la muerte de su abuelo, su madre enfermó de depresión y Vittoria, de cinco años de edad, sufrió visiblemente esta situación. La familia esperaba mejorar con la mudanza. El nuevo propietario es responsable de un círculo de Santuarios Peregrinos y ofreció el Santuario Peregrino a la familia. La madre Mariana dudó porque no había visitado una iglesia desde hacía mucho tiempo, pero estuvo de acuerdo porque la mirada amorosa de María le habló. Una noche soñó con que su padre repetía las palabras: “¡Pierdes mucho tiempo!” Cuando la vecina les llevó el Santuario Peregrino y vio a Vittoria, dijo las mismas palabras. Mariana escuchó el consejo de la vecina e inmediatamente llevó a la niña al hospital infantil. Se diagnosticó un tumor cerebral y el médico dijo que una hora después habría sido demasiado tarde para una operación.

Yo estaba en el santuario cuando me enteré de ello, y era impresionante el número de familias que rezaban por Vittoria. La operación transcurrió inusualmente bien. El doctor entonces dijo pensativamente: “Si usted cree -no sé cómo definirlo- pero para mí es un milagro!” Apenas tres días después, Vittoria fue dada de alta del hospital y ahora está completamente curada.

Mariana dio el siguiente testimonio: “Descubro una señal de Dios detrás de todo. La Madre de Dios vino a nuestra casa para ayudarme a interpretar la voz de mi padre en un sueño. No es casualidad que mi hija se llame Vittoria: ¡Jesús venció a la muerte! Podemos repetir las palabras del médico: “¡Si cree!” Yo creo! Vittoria nació de nuevo y mi familia también.”

Maria obra: en las personas mayores

Una viuda, de casi 80 años, recibe la del visita Santuario Peregrino del 20 al 22 de cada mes desde hace unos diez años. Durante los primeros años, el día anterior a la visita, compraba flores para la imagen de la Madre de Dios. Los floristas ya la conocían y estaban acostumbrados a que ella viniera a comprar flores. Entre tanto la mujer ya no puede caminar, pero el personal de la florería la sorprende con flores frescas cada 19!

Maria obra: en las parroquias

En una parroquia en Sicilia conocí una persona en el 2009 que, con mucho entusiasmo, quería formar un círculo del santuario peregrino. Pero tuvo muchas dificultades para hacerlo. Muchos no prestaron atención a la imagen de la Madre de Dios al principio. Pero poco a poco más y más gente se fue interesando. La oración y el compromiso valieron la pena: hoy hay 107 santuarios peregrinos en esta diócesis. Un sacerdote al principio muy escéptico  organizó una audiencia con el nuevo obispo para presentarle el Movimiento de Schoenstatt y el proyecto del Santuario Peregrino. Nos recibió con los brazos abiertos y se mostró muy interesado.

En muchas parroquias de Italia hay sacerdotes de otras nacionalidades. Me llama la atención qué alegría les causa encontrar en esta cultura nueva y desconocida para ellos el santuario peregrino en las familias. Por ejemplo comentó un franciscano de Perú:

“El traslado a Italia no fue fácil para mí. Fue un consuelo y un signo de esperanza que mi nueva parroquia esté consagrada a la Anunciación. Durante los primeros contactos con los grupos y movimientos de la parroquia, también descubrí Schoenstatt porque un gran número de familias reciben el Santuario Peregrino y se reúnen el 18 de cada mes para formarse y celebrar la Santa Misa. Como ya conocía yo un poco sobre la espiritualidad de Schoenstatt en Perú, vi en ella un signo de Dios y la presencia de la Madre de Dios que me esperaba en esta parroquia, por así decirlo. He puesto todo bajo su protección y sé que ella me ayudará.”

Después de unos meses, este sacerdote visitó los dos santuarios de Schoenstatt de Roma. Celebró allí la santa Misa y dijo: “Sin Ella (la Madre de Dios) yo no podría superar muchas dificultades que me salen al encuentro. He venido aquí para agradecer y haré todo lo que pueda para que el obispo y muchos sacerdotes sepan lo bueno que la Campaña de la Madre Peregrina quiere aportar a las familias y a la Iglesia.”  

Trabajar con la Campaña de la Madre Peregrina me da mucha alegría! Esto requiere mucho trabajo y a menudo viajo durante largas semanas, pero vale la pena ver los milagros que María hace en las familias.