22.10.2019

“Heme aquí, vengo a cumplir tu voluntad” (Hebr 10,9)

de Hna. M. Anitha Barancira, Gikungu, Burundi

Vestición

de cinco Hermanas de María de Schoenstatt

en Burundi, África Central

El domingo 2 de septiembre de 2019 fue un gran día de fiesta en Mutumba, Burundi.

Cinco novicias recibieron el vestido de Hermana: las Hermanas

Hna. M. Clarisse,
Hna. M. Clau­dine,
Hna. M. Vestine,
Hna. M. Destine y
Hna. M. Charlène.

Ya el sábado llegaron sus padres. A la noche vieron un video sobre la vocación y las actividades de sus hijas. El domingo aguardaron a las novicias en silencio y oración, junto con otros muchos fieles.

En un tiempo de gracias

El arzobispo de Bujumbura y catorce sacerdotes, de los cuales cinco pertenecen a la comunidad de los Padres de Schoenstatt, se dirigieron al santuario, donde ya estaban las novicias y todos se encaminaron en procesión a la iglesia parroquial. Cinco Apóstoles de María acompañaron a las novicias. Al comienzo de la santa Misa, el párroco saludó al arzobispo y señaló que la vestición de las novicias sucedía en el tiempo de gracias de algunos jubileos: cincuenta años de la corona­ción en el Santuario de la Confianza, veinticinco años del santuario en Monte Sión, Gikungu, y setenta y cinco años de la parroquia de Mutumba.

Al servicio de todos

En su prédica, el arzobispo se refirió a las lecturas del día. Acentuó la humildad y el amor: cada cristiano, especialmente aquellos que se consagran a Dios, están llamados a la humildad para que su mensaje dé frutos. Consagrarse a Dios significa comprometerse con amor desprendido por los demás. Los que están verdadera­mente consagrados a Dios se destacan por el servicio a todos, especialmente a los que padecen necesidad.

Llamadas por su nombre

A la prédica le siguió el rito de la vestición. Fue algo hermoso que el arzobispo se dirigiera a cada novicia con su nombre nuevo al entregarle el vestido de María. En la presentación de ofrendas, las novicias trajeron al altar sus dones en canastos. Al final de la santa Misa, una novicia agradeció en nombre todos a Dios y a María, la Madre tres veces Admirable de Schoenstatt, como también a todos los que, de algu­na manera, contribuyeron a este día de gracias. Después del canto final nos dirigmos al santuario de la confianza donde las novicias se consagraron a la Santísima Virgen María.

Einkleidung Burundi 2019
Danzas y discursos

Durante el almuerzo, nuestras candidatas aportaron a la alegría de esta fiesta con sus danzas. Cinco personas pronunciaron un discurso. Todos felicitaron a las novicias y les desearon todo lo mejor para su camino de vida. El arzobispo se alegró de participar por primera vez en una vestición.

Agradecidos por la lluvia

Fue un día de fiesta muy bendecido y la Santísima Virgen María mostró que Ella es verdaderamente la Reina de la Confianza. La preparación y la realización de esta celebración se llevaron a cabo en un buen trabajo conjunto. Dos días antes de la vestición el buen Dios nos regaló un poquito de lluvia y así el clima era agradable. El día después de la vestición llovió a baldes, lo cual elevó nuestra gratitud por el buen tiempo el día de la vestición. Con la Madre tres veces Admirable alabamos a Dios y decimos:

“El Señor hizo en nosotras grandes cosas y su Nombre es santo.”