08.10.2019

Coronar es como inhalar y exhalar

de Hna. M. Lioba Ruprecht

25 años de la coronación de la Regina Cor ecclesiae

Misa de Alianza del Movimiento de Schoenstatt de Roma en el Santuario Ecclesiae el 18.9.2019

“Fiesta mojada – fiesta afortunada”

Cuando una fiesta termina con lluvia, trae felicidad. En 53 coches, los visitantes de la Misa de Alianza pasaron de nuevo, a las 21.45 horas, bajo el arco del acueducto romano de la Via Aurelia Antica 112.

Con alegría y expectativa aguardaban las siete Hermanas de María en Roma y las representantes venidas desde Schoenstatt esta fiesta jubilar. La Familia de Schoenstatt había invitado a una renovación en común de la Alianza de Amor a todos los que participan los 18 de mes en la Misa junto al Santuario Cor ecclesiae y, por primera vez, a todos los que se reúnen junto al Santuario Matri Ecclesiae en Belmonte, en las afueras de Roma, situado en la via di Santa Gemma. Sobre la puerta del Santuario un cartel indicaba el motivo de la fiesta: una foto de la corona y debajo: “25 años”.

Hace 25 años desde que la MTA como Regina Cor Ecclesiae recibió aquí la corona. Casi 700 Hermanas de María de todo el mundo peregrinaron a Roma y estuvieron presentes en aquella coronación el 15 de septiembre de 1994. La coronación expresaba la súplica a la Santísima Virgen para que el Movimiento de Schoenstatt cumpla con su misión para la Iglesia del futuro para que el fundador, Padre José Kentenich, sea reconocido como santo para la nueva época de la Iglesia y su mensaje de la Alianza de Amor con María sea conocido en todas partes. La Santísima Virgen María ha de ayudar en la renovación de cada persona y de toda la sociedad humana.

Un representante de la Familia de Schoenstatt saludó a todos. A continuación entraron las banderas y las imágenes de la Virgen Peregrina. Un grupo musical y un coro acompañaron los cantos de la Misa de Alianza. El Padre Facundo Bernabei, director del Movimiento de Schoenstatt en Italia, explicó en su prédica el sentido de la coronación. En el año 1939, la Santísima Virgen María fue coronada por primera vez en el Santuario de Schoenstatt. Ella debía glorificarse en los tiempos difíciles de la Segunda Guerra Mundial. En aquel entonces las Hermanas de María formaron una cadena viviente en torno al Santuario. Mediante una vida auténtica querían ser la corona viva de María Santísima. Coronar significa exhalar la propia debilidad y necesidad, e inhalar la fuerza que María Santísima nos media. Con ánimo renovado, la vida puede continuar.
La quema del contenido de las tinajas en esta renovación de la Alianza de Amor llevó más tiempo que el habitual esta vez, dado que las tinajas de ambos Santuarios estaban llenas de aportes.

El técnico, que había intentado en vano eliminar el ruido del nuevo sistema de altavoces, simplemente se quedó allí. “¡Esto es tan hermoso! ¿Qué significa quemar las esquelas?” Volverá y en la próxima fiesta todo funcionará bien.

Le siguió una alegre celebración. Cuando se cortó la torta de la fiesta todos cantaron espontáneamente un canto de felicitación a la Regina Cor Ecclesiae. En cuanto se había comido la torta deliciosa, cayeron las primeras gotas de lluvia y después de unos minutos todos se dirigieron a sus coches.

“Cuando se celebra algo importante, llueve”, dijo el ingeniero que acompañó la construcción del Santuario en 1990. Las Hermanas recibieron muchos ecos alegres y también las dos mujeres que habían preparado el “Rinfresco”, el lunch, se marcharon felices en sus motocicletas.