19.08.2019

¿Teología en el lavadero?

de Hna. M. Priska Furrer, Schoenstatt

Cuando me gradué de gerente en gastronomía (Gastro suisse)  en Suiza hace unos años, nunca pensé en estudiar nada en dirección de teología. La teología era a mis ojos algo para los “estudiados”, pero no para mí.

En los últimos años no sólo ha cambiado mi situación exterior sino también mi pensamiento sobre Dios y las personas en su mundo. Si queremos dar respuesta a las múltiples preguntas de fe de la gente de hoy, ya sea en el trabajo, o para los huéspedes en nuestros centros de Schoenstatt o a nosotros mismos, me parece importante estar al día también en este ámbito.

El curso de teología a distancia, que empecé a principios de este año, es, por tanto, el complemento ideal para mi actual puesto de responsable del cuidado de la casa “Bildungsstätte Marienland”.

Personalmente me enriquece mucho el intenso análisis de los diversos temas de la teología, especialmente en un tiempo tan crítico frente a la Iglesia. El intercambio con otros estudiantes sobre cuestiones de vida y fe durante las semanas de estudio ofrece una profundización adicional de los contenidos de aprendizaje.

“Navegación” para los que buscan a Dios en la vida diaria

En última instancia, se trata de experimentar a Dios en y detrás de todo y compartir esta diversidad de experiencias con otras personas. Dios es un Dios de vida. Es por eso que pensar y hablar de Dios también se puede practicar maravillosamente en el lavadero, donde programamos el día de trabajo con nuestro personal todos los días y donde oramos juntos por la mañana.

Así, la teología se hace concreta en la jornada laboral y no contradice la actividad práctica.