07.06.2019

8.000 hijos en su casa

de Hna. M. Nilza P. da Silva

Celebración jubilar del Santuario de Schoenstatt “Tabor de la Libertad”

La Santísima Virgen reúne 8.000 hijos en su casa. El Santuario de Schoenstat “Tabor de la Libertad”, en la arquidiócesis de Belo Horizonte, en el estado federal de Minas Gerais, celebró el pasado 19 de mayo los dieciséis años de su existencia, y ¡fue una gran fiesta!

A la mañana temprano, ya antes de las 8:00 horas, llegaron los primeros buses y la casa de la Santísima Virgen se llenó. Delante del Santuario se formó una larga fila, ninguno de los más de 8.000 peregrinos quería renunciar a estar por lo menos unos minutos ante la imagen de la Mater ter Admirabilis. Muchos pueden hacer esta visita solo una vez al año, de modo que a menudo las lágrimas manifiestan sus sentimientos cuando llegan al Santuario y contemplan la imagen de la Madre de Dios. Le rezan espontáneamente a Ella y a su Hijo Jesús. Muchos dicen, sencillamente: “Madre, ¡aquí estoy! He venido para agradecerte por todo lo que me has regalado.”

Un día de oración

En el programa había momentos de adoración al Santísimo, reflexiones sobre un “nuevo comienzo en el Espíritu Santo”, la oración del Santo Rosario y otras cosas más. Fue un día de oración. En torno al Santuario se montaron varias tiendas en las que se podía comprar comida y también objetos religiosos. Un gran grupo de voluntarios fue responsable de la organización. Ayudaron durante más de una semana para que todo salga bien en este día. El matrimonio Cornelius José Van Wijk y María da Gloria B., de la Obra Familiar de Schoenstatt explicaron por qué invierten tanto en esto: “Es una alegría ver cuánte gente visita a la Virgen María en el Santuario, buscando consuelo en Ella.”

La alegría de servir al crecimiento en la fe de tantas persona

La Hermana Adriane Maria A. Barbosa trabaja con el Movimiento de Schoenstatt no solo en los 22 estados de la arquidiócesis, sino también en otras diócesis que distan hasta más de 4000 km de Belo Horizonte, donde ella vive. Cuando uno ha estado muchas horas en camino, la alegría con la que las personas manifiestan su amor al Santuario, recompensa todo cansancio: “Es un regalo de la amorosa Providencia Divina poder servir a la misión del Santuario “Tabor de la Libertad”.  Aun cuando las distancias son enormes, la apertura de las personas en Minas Gerais causa dicha, y su fe se expresa en testimonios conmovedores.”

El Santuario una escuela donde se nos educa

Walmor Oliveira de Andrade, arzobispo de Belo Horizonte y presidente de la Conferencia Episcopal Brasileña, fue el celebrante principal de la santa Misa: “Tengo un santo orgullo porque esta es la vez número quince que estoy aquí para celebrar este aniversario” dijo él. En su prédica se refirió a la Santísima Virgen como a la Educadora desde el Santuario: “Aquí no se trata simplemente de otro lugar que uno puede visitar, sino que es un lugar de eduación, una escuela de espiritualidad, una escuela a la que venimos para anunciar la Palabra de Dios. Seamos todos buenos alumnos y alumnas de esta escuela, que ayuden al mundo a encontrar el camino al amor de Dios.”

La alegría en la aspiración por ser “María”

En esta “escuela de Schoenstatt”, la Hermana Adriane Maria realiza su vocación junto con otras dos Hermanas. Ser una imagen viva de María “es a lo que aspiro cuando transmito las enseñanzas de nuestro Padre y Fundador, el Padre José, cuando escucho a tantas personas que me envía la Divina Providencia y les brindo apoyo.
La gracia de ser Hermana de María es para mí lo más importante y procuro demostrar esto mediante mi alegría y mi trabajo diario desinteresado.”

Al final de la celebración, la Madre tres veces Admirable de Schoenstatt fue coronada como Presidenta de la Conferencia Episcopal Brasileña. Luego todos regresaron a sus casas, felices por las gracias recibidas, y los miembros de la Familia de Schoenstatt se sienten nuevamente confortados en la misión de colaborar para que Brasil se convierta en un Tabor, en una santa tierra de María.