25.03.2019

Vida nueva después de la destrucción

Hermana Mary Kate Wolf

Después de largos meses de espera y anhelo,

la “Casa Schoenstatt” en Lamar, Texas, EEUU,

nuestra casa para jornadas y retiros, abrió nuevamente sus puertas: ahora hay otra vez un programa completo para retiros y talleres. El 25 de agosto de 2017 el huracán Harvey devastó la ciudad de Rockport y alrededores, y también el hermoso predio y los edificios junto al santuario “Confidentia”, en Texas. En cuanto se pudo retomar el contacto, pasada la tormenta, apareció el siguiente aviso en el sitio de internet de Schoenstatt-Lamar y en las redes sociales: quedan suspendidos todos los eventos hasta nuevo aviso.

Pruebas de confianza

En ese momento todavía no había forma de saber cuánto tiempo llevaría publicar la próxima noticia. Esperábamos poder reabrir en pocos meses la casa de retiros realizando allí jornadas y días de reflexión. Pero los meses en los que habíamos confiado sucedió un revés detrás de otro. Otros daños en la Casa Schoenstatt, que en el 2019 celebrará sus 60 años de existencia, nos hicieron ver clara y rápidamente que la Madre tres veces admirable no quería solamente que se repararan algunas de las casas, sino que también se construyeran o afirmaran otras de nuevo. Todo esto fue para nosotras una confirmación impresionante de su misión aquí, desde nuestro santuario “Confidentia” y de nuestra misión como Hermanas de María para los 70 años de la llegada de nuestras primeras Hermanas misioneras a Texas en el año 1949. Pero fue puesta a prueba la paciencia de las Hermanas y de toda la Familia de Schoenstatt que muchas veces expresaron su anhelo de poder regresar pronto a su querido santuario de la confianza.

“Es bueno que estemos aquí”

Con la terminación del ala para las Hermanas, en diciembre del 2018, se pudieron volver a utilizar los cuartos para huéspedes. En enero del 2019, poco más de 16 meses después del huracán Harvey, pudimos recibir nuevamente a la Familia de Schoenstatt y otros huéspedes en nuestra casa, ofreciendo días de retiro y jornadas. La Casa Schönstatt todavía no está lista – el ala del Padre, un anexo del año 1967, espera todavía las ventanas nuevas y la finalización de los trabajos de restauración. Pero se usan todos los espacios termiandos. Es una alegría para nosotras, las Hermanas, poder brindarle un hogar a la Familia de Schoenstatt y otros huéspedes aquí. Nuestra casa de retiros y el servicio a nuestra Familia de Schoenstatt son parte de nuestras tareas primordiales.

Cada tarea y cada servicio es imprescindible, trátese de trabajos prácticos detrás del telón: la administración, la cocina, la limpieza; o de trabajos en primer plano: la preparación y conducción de los días de retiro y jornadas. Todo sucede para que muchos puedan experimentar la gracia que tiene preparada nuestra Madre tres veces admirable en su santuario. La sonrisa agradecida en los rostros de aquellos que vienen ya de todo Texas y que muchas veces recorren un camino de entre tres hasta ocho horas para llegar, confirma las palabras: “Es bueno que estemos aquí!” (Mt 17,4).

Aguardando con gran esperanza la terminación

Faltan todavía muchos meses hasta que se concluyan todos los trabajos de restauración en la Casa Schoenstatt. Pero ya ahora hacemos todo lo posible para brindarle hogar a las personas que vienen. Esperamos firmemente en la terminación de los trabajos y confiamos en la promesa: “La Madre cuidará perfectamente.” Sabemos que – según la perfecta sincronización de Dios – saludaremos a muchos huéspedes en Schoenstatt-Lamar y en nuestro santuario “Confidentia” aquí, en el sur de Texas.