13.12.2018

“Allí se abren puertas”

de Hna. M. Doriett Möllenkamp

La Central de los Peregrinos en Schoenstatt ofreció dos tardes de encuentro en torno a este tema en la semana previa al primer domingo de Adviento. Participaron varios grupos venidos en bus desde Coblenza, del Westerwald y del Eifel y muchos otros visitantes. Estos encuentros se repiten ya hace muchos años en Schoenstatt.

En este año, un punto especial del programa fue la presentación de la obra de teatro: “Allí se abren puertas” en la Iglesia de los Peregrinos, por parte de las alumnas de la 6ta clase del Colegio Mariano de Schoenstatt.

Puertas cerradas y puertas abiertas

María y José experimentaron hace 2000 años cómo permanecieron cerradas las puertas de los albergues para ellos. Pero también hicieron la experiencia: Sin embargo Dios tiene siempre una puerta abierta preparada.

La obra moderna, cuya letra y música compuso Wilfried Röhrig, alienta a prestar atención a las puertas abiertas de Dios y, al mismo tiempo, ser nosotros mismos una puerta abierta para el amor de Dios. Los cantos modernos entre las escenas invitan a reflexionar.

Que el mensaje llegó, lo mostró el gran aplauso de los presentes a las alumnas.

“Estoy agradecida por haber asumido el papel de María. Es una experiencia especial poder sumergirse en una historia tan importante” dice Maya A. después de la obra de teatro.

A la oración en el santuario original le siguió una meditación de la Hermana M. Doriett Möllenkamp. Refiriéndose a este tema, mostró caminos para que le abramos la puerta de nuestro corazón a Dios y a los demás. La Santísima Virgen nos da ejemplo de ello: a través de su Sí, Dios se hizo hombre: Jesucristo.

“Este día es siempre muy provechoso para nosotras”, cuenta una señora durante el café. Ya en el camino al comedor estuvo conversando con su madre en profundidad acerca de lo que habían escuchado. Ambas participan todos los años de estas jornadas de reflexión en Schoenstatt.

El cierre del encuentro fue la celebración de la santa Misa en la capilla de la casa de los peregrinos. El padre Herter, director del movimiento de peregrinos en Schoenstatt, puso de manifiesto en su prédica, cómo Dios nos ofrece siempre de nuevo puertas abiertas y animó a percibir las señales de Dios.
Como recuerdo de este día en Schoenstatt, los peregrinos recibieron una tarjeta postal del santuario original en Schoenstatt.

¡Participaré también el próximo año!

“Ya hace más de 40 años que vengo a estas jornadas de reflexión y siempre regreso enriquecida a casa”, dijo una señora al despedirse. “Si Dios quiere, vendré también a la del año próximo.”