13.10.2018

Las grandes fiestas proyectan su resplandor …

de Hna. M. Andrea Lisdat

Impresiones germano-francesas

Sin haberlo esperado, las Hermanas Julia-Maria y yo recibimos una invitación muy especial: ¡José Engling nos llama para sus 100 años de fallecimiento a Cambrai! En la mañana del 1° de octubre de 2018 partimos con nuestra combi, llevando muchas cosas para ayudar en el lugar mismo. Nuestra casa, el Foyer de Schoenstatt, y el santuario nos esperan – y naturalmente José Engling y todos los grupos y visitantes particulares que vendrán. Estamos muy motivadas para aportar todo lo posible a este evento único.

Nos gustaría evocar algunas de las muchas impresiones maravillosas, que pueden complementar los numerosos y hermosos informes. El espectáculo de video, que se adjunta, despierta de nuevo estas impresiones.

Cuando llegamos ya hay mucha vida y actividad en torno al santuario. En los días anteriores al 4 de octubre trabajan muchos voluntarios del “Équipe de Josef Engling”, de modo que el santuario, la casa y el terreno brillan por el orden y la limpieza, y se procura que lleguen a tiempo todos los encargos, que la conexión a internet sea suficientemente fuerte, que esté levantada la carpa para las celebraciones, que estén listos los textos de los cantos y mucho más. También durante los días de las celebraciones, los miembros del Équipe trabajan incansablemente. Su aplicación y los rostros siempre alegres – incluso cuando se da algún apuro o inseguridad – son impresionantes.

Los arreglos florales en el santuario y en la carpa de la celebración hablan por sí solos: tres señoras y nosotras los preparamos. Las señoras quieren hacerse cargo de los arreglos florales de aquí en adelante, así aprovechan la oportunidad para intercambiar con nosotras al respecto. Tenemos a disposición muchas flores hermosas: lirios blancos y rosas amarillas. Un hermoso trabajo en común!

Y esto no solo durante la preparación sino también durante los días festivos. La carpa de las celebra­ciones debe ser adaptada en estos días tanto para las celebraciones litúrgicas como para las comidas de los peregrinos. El catering “Le Traiteur”, francés, nos hace llegar comidas muy ricas. Muchas manos y una dirección competente velan para que los peregrinos tengan una hermosa fiesta. Tam­poco faltan los niños y los bebés, mientras que sus papás trabajen el el Équipe. De este modo, este jubileo de 100 años de José Engling se ha convertido para muchos en “su” fiesta y la Santísima Virgen ha atraído hacia sí a muchos corazones en Francia.

Participa también un grupo de Apóstoles de María francés. Cantan su canto: “C’est un beau lieu” – “Es un lindo lugar”. Han preparado un pequeño estand para ventas para el sábado, el día de encuentro joven, donde ofrecen mermelada y nueces. Presentan también un calendario de fotos atractivo para el año venidero. Estas niñas ya han estado dos veces en Schoenstatt de peregrinación. ¡Que sus corazones se enciendan por la misión de la Madre, Reina y Victoriosa tres veces Admirable de Schoenstatt!

Han tenido un interés especial tanto los voluntarios como el coro de la catedral en aprender el himno de Schoenstatt: “Protéjanos tu manto”. Este canto se entona varias veces, con ocasión de las grandes celebraciones eucarísticas, en idioma francés.

Las vivencias en Cambrai, especialmente seguir el camino de la muerte y el encuentro con tantas personas, me han regalado una cercanía mayor a José Engling, amor profundo y alegría. ¡Que Schoenstatt en Francia siga creciendo en la amplitud y profundidad!