29.03.2018

Apuntes de una visita

de Hna. María Julia Agüero

La Casa del Padre es un lugar que posibilita el encuentro

con la persona y la misión y el carisma del Padre  Kentenich. Fue inaugurada en octubre del 2015. Desde entonces fue visitada por unas 7000 personas de países diversos como ser Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Alemania, Ecuador, Paraguay, Puerto Rico, España, Uruguay y los EEUU.

En este año, los Padres de Schoenstatt de la “Regio del Plata” (Argentina, Uruguay y Paraguay) durante la jornada anual de su comunidad, visitaron la Casa del Padre en Nuevo Schoenstatt.*

Un informe del P. Juan José Riba:

“El 15 de febrero un grupo de los Padres de Schoenstatt visitó la Casa del Padre. La hna. María Julia nos salió al encuentro recibiéndonos amablemente. Ella es la responsable de este lugar de encuentro con el Padre, llamado Casa del Padre, junto al santuario de Schoenstatt nacional de Argentina. Comenzamos dando una vuelta por la casa. Al mirarla sorprende la renovación interior y exterior de la misma. Las baldosas junto a los paneles con las fotos que recuerdan los lugares en los que estuvo el Padre Kentenich, son muy impresionantes.

Luego de la introducción, nos dividimos en dos grupos. Yo estaba en el grupo que guió la hna. M. Georgina. Me impresionó mucho con qué viveza nos habló sobre nuestro Padre y Fundador. Nos estaba hablando de acontecimientos históricos que ella escuchó de otras personas y que ella los ha hecho suyos. Recordó la época en la que debía ser comprado el terreno, los esfuerzos de nuestro Padre por ayudar a las hermanas en esta compra ahorrando dinero y dándoselo a las hermanas para que pudieran construir el santuario, etc.

Luego nos dirigimos al cementerio. Muchos de nosotros estábamos muy impresionados por la gran cantidad de tumbas de hermanas fallecidas. Algunas de estas hermanas son especialmente estimadas por los Padres.

Luego de esta vuelta volvimos a la Casa del Padre, donde la hna. María Julia nos estaba esperando. Nos invitó a entrar a la casa, pero dejó que cada Padre eligiera el lugar para estar donde más le había llegado a cada uno.

La combinación de multimedia, que se ofrece en la Casa del Padre, me pareció muy buena. Es verdaderamente excelente, con la más nueva tecnología del siglo XXI, y arroja luz sobre nuestro Padre y Fundador pero también sobre la época en la que él vivió.

Los textos cuidadosamente escogidos, las fotos de aquella época, los objetos utilizados por el Fundador, la buena iluminación que destaca mejor los objetos expuestos, como también el adorno de las paredes y la diversidad en la modalidad de presentación de las informaciones es tan logrado que uno no se cansa de contemplar las diversas etapas. La configuración de las tablas cronológicas me pareció especialmente excelente.

La hna. María Julia estaba constantemente a disposición para responder preguntas que surgieran. Con pequeñas anécdotas provocó diálogos muy animados e invitó al intercambio de opiniones. También tenía agua y dulces para los peregrinos de la casa, lo cual es muy bienvenido y fueron consumidos rápidamente.

La casa es grandiosa. Permite el encuentro con la historia de nuestro Padre. Es un ‘museo’ que quiere mantener viva la historia en nosotros.

Felicitaciones a todos los que colaboraron en la concepción y realización de este proyecto admirable.”