14.03.2018

Depende de ti

de Hna. Ursula-Maria Bitterli

Jornada anual de las familias de Schoenstatt en Suiza

Hombres, mujeres, niños y jóvenes colman el hall de entrada en el Centro de Schoenstatt en Quarten. Hay mucha vida. Muchos se conocen entre sí, se le da la cordial bienvenida a los nuevos. Comienza la jornada anual de las familias de Schoenstatt en Suiza. “Este es un oasis en medio de la vida diaria, aquí podemos cobrar fuerzas y así fortalecidos acometer nuestras múltiples tareas”, dice una familia y otra afirma: “La jornada anual es para nosotros un encuentro fijado en el calendario anual. Aquí se nos regala un pedacito de cielo en la tierra.”

Entre las familias

La hna. M. Joseline Becchio está entre las familias. Para las familias es evidente: la hermana pertenece a nuestro círculo. La valoran, también los niños. El pequeño Emmanuel señala a cada hermana. Pero reconoce en seguida a la hna. M. Joseline y corre hacia ella. Hace cinco años que ella acompaña a las familias de Schoenstatt.

En la invitación a la jornada dice: “Se trata de ti … Esto moviliza, motiva, porque me habla a mí, personalmente! – La pedagogía dinámica y de alianza del Padre Kentenich toma en serio a cada colaborador, … Hoy – 50 años después de su muerte – él invita a ponerse en camino junto a él y descubrir cuán imprescindible es cada uno…”

Una pedagogía sumamente actual

Las familias han invitado a la Hna. M. Doria Schlickmann a desarrollar este tema. Por tercera vez, porque ya hicieron buenas experiencias al respecto. Están de acuerdo: “Las conferencias son comprensibles, interesantes, impresionantes y profundas.” Constatan: “La pedagogía del Padre Kentenich es sumamente actual.” Y: “La irradiación y el temperamento de la Hna. M. Doria son únicos!”

La Hna. M. Joseline, junto con las familias organiza el encuentro por la noche. Es experimentado como “muy animado y enriquecedor”. El tema: “El Padre Kentenich, un hombre en la luz de Dios”.

Encender una luz

En estos dos días los matrimonios visitan varias veces el Santuario de Schoenstatt. Todos encienden allí su luz. Lo hacen con concentración y alegría. Para ellos es importante. Se quedan allí un momento y luego se ponen en camino.

Muchas familias atestiguan: “En esta jornada las familias jóvenes y mayores recobran fuerzas. El intercambio con el cónyuge y con otras familias hace bien. Porque generalmente uno se toma muy poco tiempo para ello.”

Schweizer Familien 2/2018