22.04.2020

Unidos en María – en un tiempo de crisis

de Hn. M. Isabel Bracero

En medio de este tiempo de crisis sin precedentes en nuestro mundo, se están lanzando iniciativas para atraer a la Familia de Schoenstatt de los Estados Unidos – y a todos los que se unen a nosotros – a un vínculo mayor bajo el manto protector de la  Santísima Virgen.

Poco antes del tercer domingo de marzo, día en que celebramos la renovación de la Alianza con la Familia de Schoenstatt aquí en Wisconsin – nuestro “Domingo de Alianza” – tuvimos que cancelar nuestra reunión porque teníamos la gripe entre las Hermanas.

Una gripe se convierte en una puerta abierta

Sin embargo, a fin de proporcionar a todos los participantes el material necesario para renovar la Alianza de Amor en sus Santuarios del Hogar y para seguir reflexionando sobre el lema anual ¡Unidos en María – ardiendo vamos adelante!, decidimos enviar un correo electrónico con los textos, anuncios y otras inspiraciones pertinentes.

No teníamos ni idea de que esto sería una prueba para lo que ofreceríamos repetidamente en las siguientes semanas.  Unos días después, nuestro Arzobispo aquí en Milwaukee y muchos otros obispos en los Estados Unidos restringieron las reuniones litúrgicas públicas. Cuando nuestra gente abrió nuestro primer correo electrónico, se sorprendieron mucho al recibir tal material.

Destacando el Santuario Hogar

Un primer artículo fue sobre la necesidad de centrarse en el Santuario del Hogar. Este artículo fue enviado y publicado en nuestra página web. Invitamos a la gente a considerar los días de cuarentena como un tiempo de intensas contribuciones al Capital de Gracias. A esta reflexión le siguieron unas palabras decisivas del Padre Kentenich en 1966 sobre la importancia de los Santuarios del Hogar en nuestro tiempo.

Al empeorar la situación, quisimos rezar el Rosario y el Vía Crucis con algunas de las Hermanas y grabarlas en vivo para la oración. Señalamos el uso del Hacia el Padre, el libro de oraciones de Schoenstatt, especialmente la oración: En grandes necesidades. Se ofreció una reflexión aparte sobre la oración “Mantén el cetro”. Esto se hizo en vista del 75 aniversario de su creación y en relación con la invitación a la gente a coronar una vez más las imágenes de la MTA en sus casas.

Una triple exhortación

Una triple exhortación fue dirigida especialmente a los misioneros de la Virgen Peregrina de Schoenstatt. Les pedimos que dejaran de visitarse y de transmitir material, y que tomaran en serio las medidas de protección. – Ya teníamos un misionero con el virus. – Por lo tanto, enfatizamos: ¡Quédese en casa, rece el rosario y corone a la MTA!

Promover la fe y la esperanza

Pudimos ofrecer una serie de transmisiones en vivo y transmitir momentos de oración en el Santuario, una Santa Misa y el Vía Crucis. Esperamos poder seguir ofreciendo algunos de esos momentos de oración. Entre los nuevos impulsos también encontramos pensamientos sobre la comunión espiritual, usando a José Engling como modelo. Durante este tiempo se creó un curso de retiro en línea para la Semana Santa.

La gente necesita todo lo que le traiga esperanza y dirija su mirada hacia Dios. También están muy agradecidos por este servicio y nos dan una retroalimentación constante.

Volviendo a nuestra “Madre Celestial”…

Los esfuerzos internacionales en la campaña de 100.000 contribuciones al Capital de Gracias también han fortalecido nuestro apostolado de red en este tiempo de necesidad. La idea de responder como un movimiento internacional al coronavirus con “#CoronaMater” llama nuestra atención sobre lo que nuestro Padre y Fundador habría enfatizado más. A menudo, cuando las cosas se ponían oscuras y difíciles, su principal preocupación era honrar a la “Madre Celestial”, como la llamaba aquí en Milwaukee cuando hablaba en inglés.

Nuestro blog: Aquí hay un enlace a las entradas del blog. Una cálida invitación a navegar… https://schoenstattwisconsin.org/

 María extiende su manto

Que nuestra MTA nos proteja bajo su manto, pero que continúe usándonos como sus instrumentos en cada situación. ¡Que nuestra fe en la Divina Providencia nos mantenga siempre centrados en lo esencial!