30.09.2019

UNA ACTIVIDAD SOCIAL EFICAZ

de Hermana M. Jimena Alliende

Despertar la solidaridad es un objetivo permanente de un Colegio católico y mariano.

Este fue el objetivo del mes de agosto,

mes de la solidaridad en Chile, 

siguiendo el ejemplo de San Alberto Hurtado, sacerdote jesuita, quien dedicó su vida a los más pobres.

Por eso, grupos de alumnas del Colegio Mariano de Schoenstatt se han repartido por las calles de Santiago para dar desayuno a hombres y mujeres que duermen en la calle, sobre colchones en el pavimento o en pequeñas carpas o cubiertos con cartones, con muy bajas temperaturas invernales.  Muchos son emigrantes de Brasil, Venezuela, Colombia, Perú y otros países del Continente.

Las alumnas van acompañadas de profesores y papás, antes de comenzar las clases, a las 6 de la mañana. Para las chicas ha sido una experiencia inolvidable. En estas fotos vemos a la Hermana M. Flavia Sommerhoff, junto con Isabel Román, profesora, con un grupo de alumnas en el Parque Forestal.

“Uno de los casos que más nos impactó fue el de Patricia, una mujer muy joven de Brasil que lleva 5 meses viviendo en una pequeña carpa, sin celular, sin dinero, sin posibilidades de trabajar por no tener los papeles al día. Fue policía en Sao Paulo y por una situación muy complicada tuvo que huir de su país para salvar su vida. Pasa todo el día allí sentada junto a su carpa y mientras el jardinero del Parque cuida su carpa, ella va a un baño público y a almorzar algo en un comedor para indigentes que queda muy cerca. Es su única comida; pasa hambre. No tiene miedo, pues tiene fe que Dios está con ella y la protege. No tiene contacto actualmente con sus familiares. Cada Martes al llevarle su desayuno, le hemos llevado algo de ropa o útiles de aseo. La última vez le hemos llevado una Biblia pues nos la pidió. Ella habla aún poco español, por eso, solo nos mira con ojos sonrientes, abraza la bolsa con los obsequios y me besa las manos en gratitud”.

Actividad social M. Flavia